Cala Moltons es una cala al norte de la isla, en el término municipal de Sant Joan. Se accede a ella a través del Puerto de San Miguel, siguiendo la carretera desde Santa Gertrudis hasta el mismo puerto. No espere encontrar indicaciones hasta llegar a la misma playa de San Miguel. Una vez esté allí, dirijase a la izquierda de la cala, y justo después del último restaurante encontrará un cartel algo rústico indicando el camino. Si va con niños pequeños o personas con alguna dificultad para el movimiento, descarte el lugar, pues el sendero que hay que recorrer está en mal estado, con muchas piedras sueltas y propicio para cualquier resbalón.
Tras avanzar unos cincuenta metros cuesta arriba podremos parar a contemplar el paisaje, espectacular. A partir de aquí empieza un fuerte descenso hacia el interior de la cala.
En realidad se trata de un pequeño abrigo de unos treinta metros de zonas escarpadas, que terminan en una pequeña playa de unos veinte metros de ancho y apenas un metro o dos de arena. Encontraremos un par de casetas varadero donde algún lugareño guarda su barca, con las típicas guías que llegan hasta el mar y que permiten embarcar y desembarcar. Detrás de estas casetas encontraremos un pequeño llano al que dan cobijo unos pinos.
La orilla está cubierta de rocas, presentando el mismo aspecto hacia el interior donde la pendiente es suave hasta el término de la cala. Utilice calzado especial al entrar en el agua o extreme las precauciones ante algún saliente.
En Cala Moltons no encontrará ningún tipo de servicio, por lo que la cala se presta a los visitantes que deseen contemplar la naturaleza en estado puro, en la que sólo algunos curiosos que se acercan a investigar la cala interrumpen la tranquilidad. De fondo se puede observar el acantilado del puerto de San Miguel, donde existe un mirador desde el se divisa la propia cala. |