La playa de Cala Gració pertenece al municipio de Sant Antoni y se encuentra casi dentro del núcleo úrbano. Es una cala abrigada, en forma de U, de unos cincuenta metros de largo y muy ancha, y de escaso oleaje. Es una pequeña playa de arena con poca profundidad, lo que las convierten en asidua de la población local, sobre todo de madres que van a disfrutar con sus pequeños.
Salvo la zona de arena, el resto de la cala es bastante rocoso, por lo que se hace necesario un calzado de goma para evitar arañazos y resbalones en las rocas. No es una zona especialmente interesante para la inmersión, a menos que rodeemos la cala, pero sí apta para enseñar a nuestros pequeños los placeres de esta práctica. También podemos practicar la pesca con caña desde los extremos de la cala.
El acceso a esta playa se puede hacer paseando o en vehículo, para lo cual habremos de localizar la rotonda situada en la parte más alta del centro urbano, a la que podremos llegar siguiendo las indicaciones hacia el centro de salud. Una vez estemos en la rotonda encontraremos una indicación hacia dicha playa. Tras una recta de un kilómetro aproximadamente, llegaremos a una última rotonda desde la que podremos acceder a la playa.
Por el camino podemos detenernos en una cala situada a la izquierda, de no muy buen acceso, transformada por varaderos de pescadores, en la que podrá encontrar el aquario de Cap Blanc. Este acuario en realidad es una cueva con salida al mar, en el que podremos disfrutar de las especies autóctonas de la zona en un pequeño lago natural en la roca. De entre las especies cabe destacar las silvias y mantas, las morenas y sobre todo, magníficos ejemplares de mero. Este acuario fue utilizado como criadero de langostas y en la actualidad es un centro reconocido para la recuperación de tortugas marinas.
Desde este mismo acuario existe un embarcadero al que llegan barcos procedentes del otro extremo, más turístico, de la bahía de Sant Antoni y desde el que podremos disfrutar de un paseo marítimo por estas aguas. |