El Puerto de San Miguel se encuentra en el extremo norte de la isla, en el término municipal de Sant Joan. El acceso desde Ibiza es bastante sencillo. Hay que salir en dirección a Santa Eularia y tomar el desvío a unos ocho kilómetros a Santa Getrudis. Una vez lleguemos al interior del pueblo sin desviarnos de la carretera veremos un giro a la izquierda con una indicación al Puerto de San Miguel.
La carretera nos llevará directamente hasta el mismo puerto, donde lo primero que encontraremos es un gran paseo en línea recta que llega hasta la playa. A la derecha encontraremos, casi esculpido sobre la roca, el Club San Miguel, un complejo hotelero con unas vistas impresionantes. De hecho, si toma el camino que va hacia el hotel, y evitando meterse en el parking, podrá subir hasta la entrada de las Cuevas de San Miquel, donde encontrará un mirador con vistas al puerto, y a Cala Moltons y Pas de s'Illa.
A la izquierda del paseo podrá encontrar hoteles a escasos metros de la playa y restaurantes donde disfrutar de una magnífica parrillada de pescado. Una vez llegados a la playa lo primero que podemos observar es una costa escarpada, con multitud de salientes, mucho más pronunciada a la derecha, donde alguna roca sobresale de forma espectacular. El puerto está inmerso en una gran cala muy cerrada y protegida. En esta zona podemos apreciar algunos varaderos y una zona de embarque en la que podremos disfrutar de un recorrido por la espectacular costa del puerto. A continuación encontraremos la zona de baño, perfectamente delimitada y con un puesto de vigilancia.
Hay que tener cuidado con la pendiente a la hora de bañarnos, pues es bastante pronunciada, y a los pocos metros deberemos mantener la flotabilidad sobre un agua transparente, casi idílica. En el lateral izquierdo del puerto el baño está prohibido, pues esta zona se utiliza pra la entrada y salida de embaraciones de recreo de todo tipo.
Y es que en el Puerto de San Miguel la naturaleza y la diversión no están reñidos. A la gran cantidad de atracciones acuáticas se unen actividades como el voley o practicar el senderimo. Para esta actividad le recomendamos un calzado especial y mucho cuidado, pues si bien es cierto que se pueden divisar parajes vírgenes y de una belleza extraordinaria, también la zona es famosa por sus bruscas pendientes y hermosos acantilados.
Desde aquí puede acceder a Cala Moltons siguiendo un sendero bastante pedregoso, y desde Cala Moltons hasta Pas de s'Illa.
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