Una de las estampas más conocidas de todo el que visita Ibiza, es la imagen majestuosa de la Catedral coronando la entrada al puerto. Visible desde prácticamente cualquier punto del municipio, el templo se encuentra dentro de la zona amurallada y puede accederse desde la calle de la Universitat o bien por la calle Mayor. La historia de este hermoso edificio tal y como lo conocemos hoy comienza en 1235, tras la conqusta de las tropas cristianas, se construye la Iglesia de Santa María sobre la mezquita de Yebisah, En honor a Santa María la Mayor o Nuestra Señora de las Nieves, por ser la patrona más cercana en el santoral a la fecha de la conquista. Durante el siglo XIV, se amplía con la construcción del campanario y de las capillas de San Jaume, Sant Miquel, Santa Tecla y Sant Antoni, Sant Joan y San Pedro y San Pablo. El resto de capillas corresponden al siglo XVI, al igual que la puerta de acceso principal. Ya en 1817, se convierte en la Catedral de Ibiza, tomando posesión Felipe González Abarca, aunque el primer obispo fue Manuel Abad y Lasierra en 1782, pero el estado de ruina de la iglesia no permitió consagrarla hasta un siglo después. En la actualidad aloja el Museo Diocesano. |