La llegada a este templo es bastante sencilla. Tomamos la carretera que va de Ibiza a Santa Eulària y a los pocos kilómetros nos encontramos el desvío a Jesús. Una vez lleguemos a la pequeña población, la encontraremos a la derecha, trás un pórtico que da paso a una zona peatonal con acceso a la iglesia y al parque.
La iglesia de Jesús es uno de los elementos arquitéctónicos más antiguos de la isla, y de los que más transformaciones han sufrido a lo largo de la historia. Sus orígenes se remontan al siglo XV, en lo que parecía ser un lugar de oración marinera, hasta ser ocupado por los monjes franciscanos. Los monjes se trasladaron a la iglesia del Convent y quedó como capilla. Su construcción original, de una sóla nave, se corresponde con las estructuras defensivas típicas de la isla. Esta estructura original que apenas se conserva en las iglesias de la isla fue cambiando con el paso del tiempo y las nuevas necesidades dieron origen a la casa del rector, del siglo XVII y la casa del Vicario, un siglo más tarde, coincidiendo con su declaración como parroquia.
El porche típico es mucho más reciente, de finales del XIX o principios del XX. Si la importancia histórica es grande, no se queda atrás su aporte cultural, pues en ella se exponen obras como el retablo de la iglesia, del siglo XV-XVI, la imagen de la Virgen del mallorquín Antonio Saura (siglo XVI) |