Playas de Cala Bassa en Ibiza

Cala Bassa

Cala Bassa

A veces, los viajes por esta isla de Ibiza sorprenden agradablemente. En esta ocasión visitamos Cala Bassa. Una playa situada en plena costa norte de Sant Josep, entre Port des Torrent y Playas de Comte. Un paraíso entre pinares y lugares inaccesibles, que ahora comparte espacio con un camping, multitud de chiringuitos y un pequeño embarcadero para delicias de turistas y visitantes.

Como llegar a esta playa de Ibiza

Para situarnos un poco, contaremos que esta playa se encuentra situada entre las playas de Port des Torrent y las playas de Comte (Cala Conta para los isleños), en el extremo más al nororeste de la isla. Muy próxima a la inaccesible torre de Comte, dá la espalda  entre caminos rupestres a la isla de la Conejera, y se sitúa frente por frente a la gran bahía de Sant Antoni.

Para llegar podemos seguir la ruta de la línea 7 que parte desde  Sant Antoni, la población más cercana. Si nuestra opción es el coche, entonces podremos desplazarnos desde Sant Antoni, tomando la conocida como la carretera de arriba de Port des Torrent, un tramo que discurre paralelo a la costa en dirección a las tres grandes playas de la zona., Cala Bassa, Cala Comte y Cala Codolar.

La segunda gran opción, si venimos desde la capital, es tomar la carretera que parte desde Sant Agutí y que recorre un trayecto interior, pero muy directo.

La tercera opción, aunque menos utilizada (salvo por un servidor) recorre la costa oeste atravesando las playas del bello litoral de Sant Josep, municipio al que pertenece Cala Bassa, adentrándose en los rincones más hermosos de la zona.

Que encontraremos en Cala Bassa.

Hemos escuchado mucho, bueno y malo, sobre Cala Bassa. Entre lo malo, para quien lo sea, predomina una falta de Glamour para algunos. Bueno, teniendo en cuenta que el camping, para los bolsillos más obreros, se encuentra cerca, hemos de suponer que entendemos por falta de glamour gente sencilla, de no muy alto nivel adquisitivo, que se mueve por la zona. Aceptaremos pulpo como animal de compañía.

A mí me pareció una de las mejores playas que puedes encontrar por la zona. A la llegada hay un extenso aparcamiento, y, nada más entrar a la playa, una laguna artificial. Artificial porque en una disminución de terreno de unos cien metros cuadrados, han labrado una entrada de agua que sirve de piscina para los más pequeños. Una cucada para los padres de familia.

A partir de aquí, hamacas y sombrillas hasta donde la vista alcanza. Mantiene la peculiaridad del paseo sobre el nivel de las arenas. Una zona de minilaberintos donde cada espacio libre se ve ocupada por familias con sus neveras, casi en plan dominguero, donde controlan perfectamente cada movimiento de los más pequeños en la playa.

Al otro lado de este paseo, una gran cantidad de chiringuitos y tenderetes, algunos incluso de moda de los más hippilona.

Al finalizar el paseo encontramos atracciones acuáticas, velomares y motos de agua cubre la zona por detrás de la baliza de Cala Bassa. Y entonces surge una zona un poco especial. Se trata de un pequeño embarcadero al que llegan las embarcaciones procedentes de Sant Antoni. El embarcadero no sólo es perfecto para realizar los traslados, yo me lo tengo apuntado para ir a pescar en invierno, cuando no hay problemas para molestar a nadie.

Pero la costa oeste siempre está llena de sorpresas, y Cala Bassa no podía ser menos. Junto al embarcadero, con un acceso un tanto empinado y no recomendado a menores, se encuentra una pequeña cala. Diminuta y rocosa, algunos privilegiados se desplazan hasta este lugar para evitar las aglomeraciones que a veces sufre durante los meses de julio y agosto. Una calita tranquila donde descansar del ajetreo y el ruido.

Por detrás de la playa, una zona que recorrer a pie, llena de senderos y paisajes maravillosos, con vistas espectaculares a la isla Conejera.

Cala Bassa es una de esas playas de Ibiza  dónde el glamour se deja aparcado en el coche, y sólo se disfruta del paisaje, la arena y el agua.