Ibiza. ¿Playa o Cala?

Las mejores playas y calas en Ibiza

Las mejores playas y calas en Ibiza

¿Por cual me decido?

Es habitual ver como la gente confunde ambos términos. Y mucho más normal de la cuenta que el turista venga de una cala determinada con un mal sabor de boca, después de pasar todo el día entre arboles y rocas, sin encontrar un sitio donde tumbarse.

Una cala no deja de ser un tramo de una bahía de forma redondeada donde el mar penetra haciendo de las suyas. Que haya o no arena o guijarros, lo que conocemos como playa, es otra cosa.

En Ibiza, cuando oímos hablar de playas o calas, también estamos diferenciando entre dos formas de entender las vacaciones. Las mejores playas de ibiza, quizás por ser más abiertas y presentar más costa urbanizable, se relacionan con lugares puramente turísticos o muy animados. Así nos encontramos con la playa d’en Bossa, en Sant Josep, o la playa de Talamanca en Ibiza. Otro claro ejemplo lo encontramos en las Salinas, que aún siendo una playa situada en plena reserva, sin construcciones destacables, presenta una animación fuera de lo común gracias al mundo rosa que la invade cada verano. Ejemplo evidente de playa diminuta y de ambiente fiestero lo encontramos en Port des Torrent, en Sant Antoni. Con unas dimensiones casi diminutas, esta playa comparte el mar con conocidos locales de música ambiental.

Las calas de Ibiza se pueden catalogar como lugares recogidos, tranquilos como sus aguas. Algunas presentan tramos muy abiertos aunque la corriente suele ser suave. Cala d’Hort se encuentra entre ellas. En otras por el contrario cuesta ver la entrada de mar y la calma en el oleaje predomina, como si de una piscina se tratase, como ocurre en Cala Carbó. Siempre hay excepciones y alguna como Cala Jondal, presenta bares musicales a pie de playa. Sin embargo puede seguir respirándose cierto aire de tranquilidad al llegar a la orilla.

Aunque las calas de Ibiza suelen estar menos masíficadas, la escasez de arena que presentan puede hacer más difícil encontrar un sitio donde poner la toalla. Pero si la ausencia de arena no le molesta, bastará con alcanzar un tramo de costa algo más alejado para descansar de la gente.