Turismo en Santa Eulalia Ibiza

Alquiler de coches en Santa Eulalia

Cuando uno está acostumbrado al ajetreo de la ciudad de Ibiza y llega a Santa Eulalia, te empieza a entrar la sensación de que la vida y el tiempo discurren a otro ritmo. Lo que eran prisas se transforma en una tranquilidad casi absoluta. Sin tanta discoteca ni ambiente, a lo único que invita el núcleo urbano es a caminar entre sus calles, tomar algo en algún bar del paseo y respirar aire puro.
Pero si tiene la mente inquieta, o simplemente quiere divisar una de las vistas más hermosas que Ibiza puede depararle, agarre la cámara y siga el recorrido que siglos de historia le han preparado.

Puig de Missa

Vamos a subir a Puig de Missa, uno de los referentes del turismo en Ibiza más venerados. La iglesia fortificada se encuentra en la cima que domina Santa Eulalia. Para acceder tomaremos la vía principal del pueblo, a unos cien metros de la entrada principal de tráfico que proviene de Ibiza. El primer punto interesante con el que nos vamos a encontrar es el Museo de Etnografía. Guarde aquí su cámara porque no le van a permitir fotografiar el interior, pero aproveche para dar una vuelta por el recinto. Una vez concluida su visita, tome el camino a la izquierda que sube hacia la cima. Saque la cámara. Dese la vuelta y podrá contemplar la bahía que ha dominado el este del Mediterráneo durante siglos.

La bahía

Una vez haya despegado el dedo del disparador (recuerde que aún le quedan más fotos por hacer) continúe la ascensión. Llegará a la iglesia por la parte posterior. Las capillas de la iglesia y unas centenarias casas de incalculable valor le darán la bienvenida al conjunto arquitectónico. Muros gruesos y porches  para el resguardo del peregrino en los días de frío y lluvia. Junto a la iglesia, un pequeño jardín-cementerio.

Museo Barrau

Aún hemos dejado espacio en la memoria para el Museo Barrau, una pequeña y pintoresca casa a los pies de la iglesia, nos recuerdan la obra del pintor catalán Laureà Barrau, enamorado de las tierras ibicencas. Es la hora de descender y buscar una terraza donde relajarse.