Museo Arqueológico. Un tesoro por descubrir en Ibiza.

Museo Arqueologico Ibiza

 Museo Arqueologico Ibiza

Ibiza guarda un pequeño tesoro escondido a simple vista. Se trata de su Museo Arqueológico. Decimos escondido porque se encuentra prácticamente bajo tierra. La entrada apenas parece un pequeño almacén, y lo es, pero de la historia de la isla.

Como llegar al Museo Arqueológico.

Es fácil, como todo, cuando conoces el camino, pero un tanto inaccesible. El museo se encuentra en la plaza de la Catedral, y hasta allí no llegan los coches ni el autobús de Vila. Las calles están empedradas con adobes antiguos y muy resbaladizos, por lo que el acceso a personas con movilidad reducida puede convertirse en un auténtico calvario. No tanto a la subida, pero mucho más a la bajada. Tampoco los tacones están recomendados para subir hasta esta zona de la ciudad. La dirección a tomar es bien sencilla, siempre hacia arriba por la calle principal. Al llegar a la plaza, encontramos la Casa de la Curia, un punto de información turística, la Catedral de Santa María, y, por supuesto, esta pequeña edificación compartiendo el espacio ante ambos edificios.

La historia de Ibiza.

El recorrido del museo comienza con una exposición de mapas sobre los distintos lugares donde se han hallado asentamientos prehistóricos, junto con unas muestras del material recolectado de la época. Enseres de la vida cotidiana como vasijas, huesos afilados, piedras de moler forman parte de esta sección. Tras ella, una abertura nos descubre los restos de la antigua muralla musulmana sobre la que se construyó el edificio.

Pasamos a la edad de bronce donde las puntas de lanza, diversos instrumentos y una vasija más elaborada nos transportan a la época.

La Ibiza Púnica comienza su recorrido con amuletos y pequeñas estatuillas construidas en honor a Astarté y Melkart. Es una época de cambios del siglo VI a V A.C, donde empiezan a tomar relevancia las deidades Tanit (muy presente aún en la isla) y Baal-Hammon. Hay vestigios de dos deidades más, de gran importancia: Reshef y Bes. Éste último es el responsable del nombre de la isla. Muy importante la colección dedicada a Astarté, un dios cilíndrico decorado con atributos masculinos y sobre todo Tanit, de la que se conserva una colección de estatuillas nada despreciable.

A partir de este punto del museo podemos apreciar la evolución cultural y social de la isla. La artesanía se volvió más compleja y se empiezan a apreciar decoraciones. Destaca la gran variedad de monedas acuñadas durante el dominio romano. También las lámpara y el  vidrio de principios del primer milenio ocupan una sección importante.

Terminamos el recorrido con varias lápidas de la época árabe y tres curiosas estatuas. Decimos curiosas porque les resultarán familiares. Son los originales cuyas réplicas podemos encontrar a lo largo de nuestro recorrido. Dos de ellas en la puerta de Ses Taules, en la entrada principal del recinto amurallado. La tercera la encontramos a la salida del patio de armas. La salida del museo resulta no menos peculiar. Se realiza mediante una escalera por la parte posterior de la Catedral. Desde aquí las vistas son increíbles y poco conocidas. Le aconsejamos parar para contemplar también las vidrieras de la Catedral de Santa María. La visita al Museo Arqueológico de Ibiza no tiene desperdicio. Puede encontrar más información en la ficha principal del Museo Arqueológico de Ibiza.