Pont de Can Font

Pont de Can Font

Pont de Can Font

El puente de Can Font, conocido localmente como Pont de Can Font, es uno de los lugares más difíciles de encontrar. El acceso hay que realizarlo a pie, pero no es ese el problema. El puente no se encuentra señalizado hasta que no llegas a su base. Y eso es en un camino campo a través. Puedo asegurar que visito ese campo durante el invierno semana sí y semana también. Y a veces incluso entre semana. Pero si me llegan a decir que allí hay un puente histórico, simplemente les digo que es imposible.

Llegando a Pont de Can Font

El puente desde luego está. Para visitarlo hay que tomar la carretera que une Ibiza Ciudad con la localidad de Santa Eulalia. Deberemos dirigirnos hasta la localidad de Sant Joan al llegar al cruce a la izquierda. Tras alcanzar una pequeña glorieta saldremos tomando el segundo desvío. Tras atravesar unos setecientos metros, encontraremos un camino de tierra a nuestra derecha. Éste es un buen momento para aparcar el coche porque el camino a ratos se vuelve intransitable sobre ruedas. A unos cientos de metros el camino se bifurca, así que tomaremos el desvío a la derecha para llegar a encontrarnos los primeros cañizales. Existe una ruta alternativa, algo más corta y menos campestre, tomando el primer desvío a la izquierda una vez pasado el cruce de Sant Joan, pero perderá la ocasión de caminar entre los campos de Santa Gertrudis.

Historia de Pont de Can Font

Historia también tiene, aunque se desconocen sus orígenes exactos. Sabemos que en el siglo XVIII se tuvo constancia de la existencia del Pont de Can Font por unos escritos en los que se hacía referencia a su utilización. También sabemos que si no llegan a limpiar el lecho del río, no hubiesemos tenido noticias de su existencia. Hemos dicho bien, el río. Porque este puente salvaba el Río de Santa Eulalia convirtiendo en una tarea más sencilla el paso de carretas hacia Sant Joan. Durante los meses de invierno el lecho del río vuelve a cubrirse de agua y los cañizales, por mucho que los desbrocen, vuelven a crecer.

Puedes encontrar más información en nuestra ficha del Pont de Can Font