Torre de sa Sal Rossa o des Carregador

Cuando pasea tranquilamente por Playa d’en Bossa, vé, a lo lejos, como la playa termina su configuración en una zona rocosa. Sobre ésta, una figura se eleva destacando sobre el resto. Hablamos de la Torre de sa Sal Rossa o des Carregador. Una antigua torre de defensa y vigilancia de la zona costera. Las torres costeras de la isla tienen una gran particularidad. Las vistas que nos ofrece de toda la costa son sencillamente espectaculares. Y en esta ocasión, no iba a ser menos.

Como llegar a la Torre des Carregador

Aunque a simple vista parezca fácil el acceso desde la playa, no es la opción más recomendable. La costa se vuelve impracticable nada más terminar la playa. La forma más segura de acceder es en coche, tomando la carretera que une la salinera, con playas como Es Cavallet o la propia Ses Salines con Ibiza. Para ello deberemos alcanzar la población de Sant Jordi y tomar el desvío hacia estas playas. A los pocos minutos encontraremos una marca para girar a la izquierda hacia la torre de Sa Sal.  Unos cientos de metros más adelante abandoremos el vehículo para proseguir a pie hasta la torre.

Que encontraremos en la torre de la sal.

Una torre antigua destinada a la protección de los obreros de la salinera, justo donde antes se encontraba el muelle para cargar la sal extraída. Pero también unas vistas formidables a toda la playa d’en Bossa y a Formentera. También podemos encontrar una de esas famosas calas perdidas, justo a los pies de la torre. Mucho menos famosa que su antecesora, y por supuesto, mucho menos transitada.

Leyenda oficial de la Torre de Sal Rossa.

La información facilitada por el organismo competente (desconocemos cual es) es bastante aclaratoria. Hemos reproducido el texto situado en la placa de bienvenida a la torre.

“Esta torre de defensa fue construida en el siglo dieciséis como bastión destinado a la protección del territorio y para resguardar a los habitantes de la zona. Al igual que en las torres rurales, la puerta de la planta baja indica que se utilizaba para esta finalidad.
El objetivo de la torre era proteger de manera muy especial a las personas que trabajaban en la recolección y carga de la sal. En el interio de la torre se podían refugiar entre 150 y 200 personas.
Esta es la única torre de las pitiusas que dispone de hogar. Visualmente controla una parte de la isla de Formentera y la ciudad de Eivissa.
Esta zona corresponde al antiguo cargador de Sa Sal, hasta que el cargador de Sa Canal lo sustituyó por resultar más práctico.”