Iglesia de Sant Josep en Ibiza

Iglesia de Sant Josep

En nuestro recorrido por los puntos más interesantes de la Ibiza cultural nos encontramos con una iglesia blanca, encalada, de esas que tanto gustan en la isla. Nos referimos a la iglesia de Sant Josep.

Como llegar a la iglesia de Sant Josep

La iglesia de Sant Josep se encuentra dentro del núcleo urbano de Sant Josep de Sa Talaia. La ausencia de playas en la localidad ha permitido que, al igual que en Sant Joan, se haya mantenido un centro urbano muy pequeño. Esto nos va a permitir una localización muy rápida de la iglesia, pues la encontraremos en la carretera principal que cruza la población y que une el aeropuerto con Sant Antoni. Otra cosa muy distinta será aparcar. Lo más fácil será buscar aparcamiento junto al ayuntamiento, a la altura de la parada de taxis.

Historia de la iglesia de Sant Josep

Sant Josep se encuentra entre montañas, el escondite perfecto para evitar las invasiones turcas. Su lejanía de la costa no hacía necesaria la construcción de edificios defensivos ni tampoco su población, dispersada entre vendas. Así pues no es hasta el siglo dieciocho cuando los aldeanos de las vendas de  es Vedrans y Benimussa solicitan la creación de un nuevo templo con el fin de no tener que desplazarse hasta la lejana localidad de Sant Antoni.

En 1727 comenzaría la construcción de la iglesia que se prolonga durante cuatro años. Cincuenta y cuatro años después, se convierte en parroquia gracias al obispo Manuel Abad y Lasierra que la incluye en sus planes de expansión eclesiástica.

El interior  comienza a adquirir importancia con un púlpito barroco de Josep Sánchez de Ocaña fechado en el siglo XVIII. Otras obras importantes se guardan bajo sus muros hasta la llegada de la Guerra Civil. La iglesia sufre la pérdida de la mayoría de sus obras de arte, aunque en la actualidad se conservan numerosas piezas restauradas.

La nave principal tiene forma cuadrada cubierta con bóveda de medio cañón. En posteriores reformas se realizaron ampliaciones perfectamente visibles desde el exterior. La entrada presenta un porche de tres arcos donde permanece la antigua campana. Las paredes de la iglesia son altas aunque, a diferencia de las iglesias costeras, no presenta aspecto fortificado, con ventanales en su parte frontal. También destaca un reloj de sol sobre la fachada, presentes en otros puntos de la geografía ibicenca. La iglesia queda rematada por el campanario.

Como curiosidad, le recomendamos visitar la iglesia en sábado o domingo, y con algo de suerte, presenciar alguna boda. A la salida de los novios suele ser tradicional el ball pagés, el baile típico ibicenco.

Puede encontrar más información, mapas y fotografías en nuestra ficha de la iglesia de Sant Josep